12 septiembre 2018
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Schaeffler

El internet de cosas

Autozine
12 de septiembre 2018 | Numerosos expertos señalan que los automóviles van a cambiar en la próxima década más que en los últimos cincuenta años. La tecnología está avanzando a pasos agigantados y gracias a conceptos como la hibridación, electrificación, la conducción autónoma o el coche conectado, vamos a asistir a la llegada de un nuevo modelo de movilidad.
 

El mantenimiento de los coches también está evolucionando al mismo ritmo, y los talleres independientes se están haciendo cada vez más profesionales y tecnológicos. Sin la férrea disciplina de marca de los servicios oficiales, su condición de multimarca les lleva a conocer una enorme amplitud de modelos, casuísticas y conocimientos, ofreciendo a los usuarios un servicio cercano y cada vez más eficaz.

Gracias a nuevos conceptos como las actuales soluciones de mantenimiento (conjuntos de piezas optimizados para trabajar juntas, en un único embalaje y con calidad de equipamiento original, que permiten sustituir elementos de forma rápida y profesional), a las futuras piezas conectadas, pasando por la realidad aumentada o los servicios de REPXPERT (la marca de servicio Schaeffler para talleres); Schaeffler acompaña a los profesionales independientes con productos, soporte y equipamiento para la transformación tecnológica en la que estamos inmersos.

Schaeffler ya ha avanzado en numerosas soluciones de digitalización para talleres, y las novedades que llegarán en los próximos años serán apasionantes. Las redes digitales comienzan a estar presentes en todo tipo de productos, y el conocido como Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés), también está llegando a los componentes mecánicos. Y es que el automóvil no es más que una suma de componentes y sistemas, y todo indica que muy pronto serán las propias piezas las encargadas de recabar y compartir datos.

Entre esta información también estará la relacionada con el mantenimiento, por lo que los coches del futuro podrán enviar un mensaje al taller y pedir cita cuando detecten que alguno de sus componentes está llegando al final de su vida útil, o puede empezar a generar problemas. Y los talleres también podrán saber si se trata de un desgaste normal o de un fallo recurrente, en base a la información de otros modelos similares y de la proporcionada por el fabricante de las piezas.

A día de hoy estamos en el inicio de esta nueva era y ya hay modelos en el mercado con sistemas que explotan algunas de las posibilidades del Internet de las cosas y la interconexión de vehículos a través de la nube. Por ejemplo, el nuevo control electromecánico de balanceo de la carrocería del Audi Q7 envía información a la nube para compartirla con otros vehículos. De esta forma, cuando el coche pasa por un socavón de la carretera, advierte a otros vehículos que van a pasar por ese punto e incluso a los servicios de emergencia o mantenimiento.

Otra novedad que pronto veremos en los talleres es el uso de la realidad aumentada, para mejorar la calidad, duración y precisión de las reparaciones. Schaeffler ha mostrado en Automechanika Frankfurt un sistema de gafas en las que se proyectan imágenes sobre la visión real, que le ayudan a desempeñar mejor su trabajo. Por ejemplo, al apretar una tuerca, el sistema proyecta el par de apriete idóneo; o al sustituir un elemento, se van mostrando los pasos a seguir y otras informaciones de apoyo. A través de las gafas incluso se puede contactar con un técnico de soporte remoto de REPXPERT -marca de servicios del grupo- para resolver dudas en tiempo real.

Esta fusión del trabajo diario con la proyección virtual de conocimientos -realidad aumentada- va a permitir mejorar la calidad, duración y precisión de las intervenciones en un taller, con los importantes beneficios para los profesionales del sector y los usuarios de los talleres, que podrán acceder a un mantenimiento cada vez más seguro y eficaz.

La electrificación es un fenómeno imparable que también está comenzando a producir cambios en el mantenimiento. Los automóviles híbridos y eléctricos van a seguir ganando cuota de mercado, y generarán nuevos retos al profesional. En el año 2030, casi el 30 por ciento de los turismos que se fabriquen funcionarán con una propulsión completamente eléctrica. Otro 30 por ciento del mercado mundial aun estará constituido por vehículos propulsados únicamente por un motor de combustión. Y el 40 por ciento restante tendrán una propulsión híbrida, con sistemas que van desde la hibridación "suave" de 48 voltios que ha desarrollado Schaeffler, a sistemas más complejos como los ejes eléctricos o los motores ubicados en el cubo de rueda.

En cualquier caso la tendencia es que los sistemas eléctricos e informáticos (conectividad, inteligencia artificial…), sean cada vez más complejos. Y los talleres independientes tendrán que adaptarse a estas nuevas tecnologías, sin dejar de prestar atención a los aspectos puramente mecánicos de los automóviles, que en gran medida seguirán presentes.