30 octubre 2016
Nissan GT-R

Nissan GT-R

No presentar, sino prestar

Prueba | Una montaña rusa da la sensación de carrera de coches, sin tener necesidad de agarrar el volante. Hay coches deportivos que son muy caros y que tienen impresionantes especificaciones. Saben presentarse, pero en efecto no prestan lo máximo. Y luego hay el Nissan GT-R, en el cual no se trata de presentación, sino de prestación. Para el año 2017, el Nissan GT-R presta aún mejor...
 

El GT-R tiene una larga historia, pero cuando Nissan introducía la última generación, puso un hito de formato mundial. El GT-R puede medirse con los súper deportivos, pero no cuesta más que un promedio coche deportivo.

El Nissan GT-R debe su éxito a su astuto diseño y tecnología. Otros deportivos prefieren espectáculo, pero Nissan siempre da preferencia a las óptimas prestaciones.

Nissan GT-R

Tracción trasera causa mucha sensación, pero la doble tracción del GT-R asegura que la potencia del GT-R es transformada en prestaciones. Un motor sin turbo acumula su potencia hacia un apogeo, pero el motor con turbo del GT-R libera su potencia más rápido.

Y otra cosa: sistemas mecánicos son la causa de más sensación entre coche y conductor, pero el control vía ordenador del GT-R funciona más rápido que el mejor piloto. Además, por razón de la tecnología, cualquiera puede correr con el GT-R.

Modelo 2017

Aún así, Nissan vio campo para mejoramiento, comenzando con la apariencia. O mejor dicho: la aerodinámica, porque en el GT-R, todo trata de eficacia. Para el año 2017 le dieron una nueva parrilla que está en línea con la nueva cara familiar de Nissan.

Nissan GT-R

El Nissan GT-R se volvió más rígido, sin ganar peso, gracias a un nuevo armazón alrededor del parabrisas. Gracias a la mejor carrocería, mejoró la dirección. Según mediciones de Nissan, un eslalon se pudo recorrer 4% más rápido que antes.

Al mismo tiempo, han mejorado la refrigeración y la carga aerodinámica. Lo lograron con pequeños cambios en el parachoques inferior, los umbrales, la columna C e incluso en los anillos alrededor de las luces traseras. Por eso, se necesita menos correcciones del volante en velocidades por arriba de los 240 kms/h. Parece trivial, pero para un coche como el GT-R, es velocidad crucera.

Prestaciones

Es aún más fácil realizar tales velocidades, porque la potencia del motor aumentó de 550 a 570 CV. El aumento de la potencia fue realizado con manejo individual de cada cilindro. Anteriormente, el GT-R aceleraba en tiempo récord de 2.8 segundos a los 100 kms. A pesar de nuestras insistencias, Nissan no quiso dar el nuevo tiempo de aceleración, pero tiene que ser mejor que el anterior.

Nissan GT-R

Probando el "launch control", el coche de prueba aceleró en menos de 10 segundos de 0 a 200 kms/h! Eso sin que ruja el motor, sin deslice de los neumáticos, y sin drama alguno. En vez de eso, el motor de seis cilindros y 3.8 litros erupta en uno. Todo va tan rápido que apenas hay tiempo para darse cuenta de lo que está pasando.

Nissan GT-R

Es más: con 200 kms/h no para la superioridad. Tampoco tiene límite de 250 kms/h por razones de seguridad. Es como si los ocupantes estuvieran amarrados sobre un cohete, hasta llegar a los 300 kms/h.

No solamente es más rápido que casi todos los competidores, pero también presta de manera completamente diferente. Su velocidad es casi irreal, pero mucho menos intimidante o agresiva que otros deportivos. Acelerando a fondo o frenando bruscamente, no necesita correcciones del volante. No está "buscando" su camino. Correr no es más difícil que con un rápido hatchback, solo que los velocidades están más altas.

Nissan GT-R

Comportamiento en carretera

Lo mismo vale para el comportamiento en carretera. El GT-R no es un deportivo donde el piloto y la mecánica son uno. En lugar de eso, uno llega de a poco a la conclusión que la electrónica verdaderamente controla al coche. Mientras que la prueba dure más, el piloto pone su destino cada vez más en las manos del ordenador. Entonces, y solamente entonces, el GT-R es mucho mejor que sus competidores en circuitos curvados.

Es el mismo ordenador que logra que el GT-R sea un excelente compañero para recorrer distancias largas. El chasis tiene un modo confortable, con el cual mal pavimento no es ningún problema. La represión activa de los sonidos mecánicos resulta en la posibilidad de llevar conversaciones en velocidades elevadas. Así, conducir el GT-R no es más exigente que conducir, por ejemplo, el Nissan Qashqai.

Nissan GT-R

Equipamiento

Parte de la renovación por el año 2017, es un salpicadero completamente nuevo y una versión llamada "Prestige". Entonces, el interior es de lujo, con materiales elegantes. El nuevo sistema de audio, comunicación y navegación es una buena adquisición, a pesar del modesto sonido del audio de Bose. Afinándolo, es aceptable, después de un momento de ajustes.

Pero falta una cosa: el head-up display. Es una pena, porque el renovado GT-R es tan rápido que falta tiempo para mirar a los relojes detrás del volante.

Conclusión

Para el año 2017, Nissan ha reforzado los puntos fuertes del GT-R aún más. Con el resultado que lo diferencia con los competidores siendo aún más grande, incluyendo coches completamente nuevos.

Gracias a más potencia y una mejor aerodinámica, el GT-R es más rápido, pero también más estable en altas velocidades. Al mismo tiempo, el GT-R es más confortable, de manera que el nombre "Gran Turismo Racing Technology" es completamente realizado. Más que antes, en el caso del GT-R no se trata de la presentación para el mundo exterior, sino de puras prestaciones para el conductor.

plus
  • Relativamente barato
  • Absurdamente rápido
  • También sirve para viajes largos
min
  • Falta head-up display
  • Poca atención para seguridad pasiva