13 julio 2014
Citroen C4 Cactus

Citroën C4 Cactus

Mostrar las espinas

Prueba | El que quiere ser mejor que el resto, tiene que mostrar valentía. Y si hay una marca que ha mostrado valentía en el pasado, es Citroën. De esta manera los Citroën Traction Avant, DS y 2CV han cambiado el mundo automovilístico. Ahora Citroën nuevamente muestra un modelo que es completamente diferente: el C4 Cactus. Solamente sabe picar o realmente es diferente?
 

Según Citroën, el C4 Cactus es "la respuesta a la pregunta del automovilista de hoy". La mayoría de los coches es diseñado por técnicos. Ellos construyen un coche con lo último que ofrece la tecnología. Entonces un modelo nuevo es automáticamente mejor que el anterior.

En el caso del C4 Cactus, Citroën ha optado por otro acercamiento. No es la tecnología, sino la usabilidad que es enfatizada. Hoy en día un coche ya no es un símbolo de rango. Hoy en día el coche más rápido o más avanzado no es automáticamente el mejor coche. En lugar de eso han considerado factores como espacio, seguridad, consumo y precio.

Citroen C4 Cactus

Diseño

Es un extra que el C4 Cactus se vea excepcionalmente bien, pero no era el primer objetivo. El C4 Cactus tenía que ser práctico sobre todo y por eso han elegido construir un coche alto y de tamaño medio. De esta manera el Cactus es maniobrable, fácil de parquear y aún espacioso. Incluso con el opcional techo de vidrio, el espacio para la cabeza es bueno.

Los muy notorios parachoques laterales ("AirBumps") y los regulares parachoques plásticos son prácticos en el sentido de limitar pequeños daños. Hay que tomar en cuenta que limitan los daños causados por terceros. El que abre la puerta del Cactus con demasiado entusiasmo dañará otro coche (eso contrasta con Ford, que trata de evitar daños causados por uno mismo con un especie de airbag en la puerta).

Citroen C4 Cactus

La elevada trompa presta extra altura. Es práctico dentro de la ciudad con los muchos badenes y bordes de acera. Lo único que no tiene un objetivo práctico son los dobles faros. Sirven de puro adorno y son característicos de la última generación de Citroën.

Interior

El interior del C4 Cactus es tan caprichoso como su exterior. Citroën siempre ha preferido función sobre forma, pero gracias a unas soluciones muy originales, es como si un grupo de artistas hubiese diseñado el Cactus. Las manillas de las puertas son reemplazadas por "lazos". La compuerta de la guantera se parece a la tapa de una maleta. El diseño peculiar de la compuerta es una buena superficie anti-desliz.

Citroen C4 Cactus

Cuando se elige la variante con caja automática, es posible colocar una conexión entre los asientos delanteros, y es como si hubiera un sofá. Para aumentar esta sensación, los asientos delanteros son muy planos (sin apoyo lateral). Cuesta acostumbrarse. Además, los pedales están más altos que lo normal, por lo cual conductores largos tienen que doblegar sus piernas para poder manejarlos.

Lo que también hace especial al interior del C4 Cactus es la mínima presencia de botones y manivelas. Casi todas las funciones son manejadas en la pantalla central. Aquí también hay una idea detrás: de esta manera el coche es más barato y liviano. Claro, un coche liviano conduce mejor y de por sí es más económico.

Citroen C4 Cactus

La instalación para echar agua al parabrisas es incorporado en los limpiaparabrisas. El estanque de agua es más pequeño (y por lógica más liviano), el capó es de aluminio, el asiento trasero está solamente dividido en dos partes, y las lunetas traseras doblan y no bajan. Gracias a estas y muchas más adaptaciones pequeñas, el C4 Cactus pesa unos 200 kilos menos que un coche tradicional. También han eliminado el cuentarrevoluciones. Para Autozine es un paso demás, porque también se podía haberlo mostrado en la pantalla central, sin que ésto aumentara peso.

Citroen C4 Cactus

Diésel

Por el limitado peso, no necesita motores pesados. Ésto nuevamente lo hace más barato en adquisición y consumo. Para esta prueba hemos conducido el "e-HDi". Este motor diésel de 92 cv / 230 Nm viene en combinación con una caja automática. No se trata de una caja automática con convertidor de par, sino una caja normal que es manejada por un robot.

Lamentablemente es como si el robot estuviera recibiendo su primera clase de conducción. Los cambios son tan desgarbados que en cada cambio golpea y vacila. Esta caja "ETG6" nunca ha sido favorita de la redacción, pero aparentemente funciona aún peor en el C4 Cactus. Por suerte existe la posibilidad de cambiar a través de las manivelas en el volante. Soltando el acelerador durante un cambio, si lo hace de forma ágil.

Citroen C4 Cactus

Cuando se deja lo "picante" de la caja automática fuera del balance, el pequeño motor diésel es una deliciosa fuente de poder. Las prestaciones son excelentes, el sonido modesto y el consumo bajo. Citroën promete un consumo promedio de 3.4 litros por 100 kms, lo que es posible lograr con la conducción adecuada.

Gasolina

De la misma caprichosidad que el resto del coche, es el completamente nuevo motor a gasolina "e-THP". Por lo que tiene solamente tres cilindros (cuatro es más usual) el Cactus C4 redobla como un pequeño cochecito para dentro de la ciudad. Las prestaciones de este motor de 110 cv / 205 Nm, sin embargo, son mucho mejores que un cochecito compacto! El e-THP reacciona alertamente y casi ansioso al acelerador, y se hace sentir mucho más rápido de lo que las especificaciones indican.

Citroen C4 Cactus

La desventaja de este carácter desafiante, es que es muy difícil realizar el consumo prometido por Citroën. La marca promete 4.6 litros por 100 kms, pero durante la prueba no logramos mejor que 5.5 litros por 100 kms.

Comportamiento en carretera

Cuando se trata del comportamiento en camino, Citroën primero ha mirado a los deseos del cliente y luego a la tecnología disponible. Los técnicos (y los periodistas!) quieren un coche que conduzca tan apretado como cuerda de violín, y que puedan llevar sobre un circuito con precisión hasta el último milímetro.

El C4 Cactus no es excitante para conducir. La dirección es liviana e indirecta, de manera que nunca es cansador. Por su construcción alta, el Cactus tiende a inclinar en las curvas. Ésto también tiene una razón: para el comprador el Cactus es un medio de transporte y no juguete. Citroën enfáticamente ha preferido confort sobre deportividad.

Citroen C4 Cactus

Conclusión

Citroën introduce el C4 Cactus: un coche con nombre picante, un diseño especial y tecnología distinguida. Sin embargo, el que piensa que es una hazaña de la tecnología hecho para los amantes del automovilismo, se equivoca. En este esentido el C4 cactus no se convertirá en un clásico como el DS y el Traction Avant.

El otro Citroën con el cual se puede comparar el C4 Cactus es el 2CV. Detrás del C4 Cactus hay un pensamiento casi revolucionario: poner al centro los deseos del cliente, y no la tecnología. El cliente no quiere un símbolo de rango, pero un medio de transporte funcional, económico y seguro.

El resultado es un coche que saca el óptimo espacio de dimensiones modestas. Gracias al diseño especial, el Cactus es robusto y práctico. Ahorrando peso, el C4 Cactus consume menos y cuesta menos. Cuando se trata de las características de conducción, el confort está en primer lugar. Es lo que quiere el comprador. El C4 Cactus, en este sentido, muestra sus espinas y es un excelente coche!

plus
  • Amplio y práctico
  • Concepto atrevido y bien pensado
  • Motores ávidos y económicos
min
  • Pedales muy altos
  • Mala visibilidad al retroceder
  • Caja automática ETG6 no cambia bien