12 enero 2014

Toyota Automobile Museum

Sencillamente especial

Museo de coches | Toyota existe ya 100 años. En este periodo, lógicamente, ha lanzado muchos coches al mercado. Toyota abrió el primer museo japonés de coches cerca de su sede central en Toyota City - Japón. Autozine fue a ver y encontró una sorpresa tras otra...
 

El nombre "Toyota Automobile Museum" sugiere que este museo muestra la historia de Toyota. Efectivamente, en la entrada hay una réplica de un Toyota AA. Está prominentemente presente ya que el AA (1936) fue el primer Toyota producido en serie. En esta época Toyota fabricaba, sobre todo, telares.

Europa

El siguiente coche que encontramos en la ruta es una réplica del Mercedes-Benz Patent Motorwagen (1886), oficialmente el primer coche producido en serie del mundo. Al lado se encuentra un T-Ford (1909), el primer coche producido en cantidad del mundo. La anticipada conclusión? Este museo es propiedad de Toyota, pero son mostrados coches de todas las marcas. De esta manera el segundo piso está completamente dedicado a coches europeos y americanos.

El objetivo del museo es, sobre todo, dar una imagen del desarrollo de coches para el público en general, el mercado donde Toyota pisa más fuerte. Este museo no quiere ser especializado en coches de carreras, coches de personas famosas o hazañas técnicas que nunca han llegado al público grande.

Pero, es este tipo de coches que se conservan más, gracias a su especial procedencia. Los coches más antiguos de la colección son mayormente ejemplares grandes y lujosos, porque en esta época solamente personas ricas e importantes podían gastarse el lujo de un coche.

La mayoría de los coches europeos también están expuestos en museos en Europa. Por ello, son solamente interesantes para los visitantes japoneses. Es más: una parte significante de la colección es adquirida con la asistencia del Museo Louwman de La Haya - Holanda. Algunas piezas tienen matrículas holandesas.

Piezas topes

Una pieza única entre los coches occidentales es el Packard Twelve (1939) del presidente norteamericano Roosevelt. Es un cabriolet, pero a pesar de eso, es completamente blindado. Con 3.5 toneladas es la pieza más pesada del museo.

El favorito de la guía es el Delage Type D8-120 (1939). Ella lo describe como la última encarnación del encanto francés. Delage comenzó su carrera como constructor de coches de carrera, pero después de varios éxitos, cambió el énfasis hacia coches elegantes.

Japonés

El tercer piso del "Toyota Automobile Museum" es completamente dedicado a coches japoneses. Éstos son muchas veces subvalorados en museos europeos y por eso son la parte más interesante para el visitante europeo. El tour comienza con una sorpresa: sobre los primeros coches se encuentran logos de Austin, Renault y Hillman. Ésos, entonces, eran fabricados en Japón en licencia de manera que las fábricas japonesas podían copiarlos.

En los años 50 del anterior siglo, Subaru como una de las primeras marcas japonesas, ofrecía un coche pequeño y asequible para el público grande. El Subaru 360 Model K111 (1958) fue un tremendo éxito durante diez años. El divertido tuerto a la derecha del Subaru es un Fuji Cabin Model 5A (1955); un scooter con techo para aquellos que no podían gastarse el lujo de un coche pequeño.

En el año 1969, el Subaru 360 perdió su primer trono contra el Honda N360. El Honda era más barato y técnicamente superior al Subaru. El Honda N360 fue vendido luego en Europa con motor de 500 cc en lugar del de 360 cc, que se vendía en Japón.

En la foto panorámica se ve el Honda N360 (en el extremo derecho, beige) al lado de un importante competidor: el Suzuki Fronte (marrón oscuro). El cabriolet celeste es un Daihatsu Compagno Spider (1965); uno de los primeros coches para ser usado en el tiempo libre. La introducción del Compagno Spider fue simultáneamente con el primer Grand Prix de Japón y la inauguración de la importante autopista "Meishin". La conducción se transformó de una necesidad en un placer.

Este deportivo (también se ve en la izquierda de la foto panorámica) es el favorito del encargado del museo. Es un Toyota Sports 800 (1965). Este coche es muy buscado por coleccionistas. Sin mencionar su precio, el encargado cuenta que un Sports 800 cuesta en este momento unos 10.000 yenes por kilo. El nombre "800" se refiere al motor refrigerado por aire de dos cilindros con una cilindrada de casi 800 cc.

El Sports 800 no es solamente querido por su manejo animado, sino también por su historia. Quiere decir que el "Sports" está basado en el patito feo de Toyota: el "Publica". Cuando el encargado nota que el reportero de Autozine está tan entusiasmado como él por el 800, cuenta orgullosamente que los prototipos están almacenados por allí. Como gran excepción el reportero puede echar una corta mirada en este Sanctasánctorum.

Aparte de los prototipos prometidos, aquí también se encuentran el primer Toyota MR2 Concept (1984), y nada menos que cuatro Toyotas 2000 GT. Como si nada, el encargado cuenta que estos coches tienen un valor de veinte veces su precio cuando eran nuevos. La primera generación (1968) es la más popular y por eso este ejemplar está permanentemente expuesto en el museo.

Un ala nueva

En 1999 se celebró los diez años de existencia del museo de Toyota con la construcción de una nueva ala. Aquí no es el coche el centro de atención, sino su influencia sobre la vida diaria. Por eso han reconstruido una calle comercial donde cada tienda muestra la imagen de un determinado año. Para que sea lo más realístico posible, hay en los coches revistas, juguetes y accesorios de determinado año.

En la planta baja del edificio nuevo se encuentra un espacio abierto donde hay diferentes exposiciones. De esta manera, el público puede conocer todos los hermosos coches de los almacenes...

Conclusión

El "Toyota Automobile Museum" cerca de Nagoya en Japón cuenta con dos edificios donde hay unos 120 coches clásicos. El nombre hace esperar otra cosa, pero este museo no solamente es de coches Toyota, sino de todas las marcas. Muy especial es el hecho de que no han preferido coches exóticos y de carrera, sino coches para uso diario. La mitad de ellos son coches occidentales. Hay excepciones pero la gran mayoría no son ejemplares únicos. El que visita un museo en Europa o quizás una exposición local de clásicos, puede encontrar muchos coches sin viajar tan lejos.

Lo que hace valer el viaje al Toyota Automobile Museum, es el piso con coches japoneses.. Ésos no reciben mucha atención en museos europeos, pero forman aquí una parte importante de la colección. Toyota está por supuesto presente, pero no sobrerepresentado.