14 julio 2013

Suzuki Plaza

La esencia viene en envase pequeño

Museo de coches | La ciudad de Hamamatsu es posiblemente la ciudad más deprimente, aburrida e insubstancial de Japón. Es justamente allí donde se encuentran la sede principal y las fábricas de Suzuki. Además está establecido aquí "Suzuki Plaza": un centro de visitas donde se puede ver la construcción de un Suzuki, ahora y antes. La visita a la ciudad gris de Hamamatsu se convertirá en una fiesta...
 

Un diez por originalidad: la visita a Suzuki Plaza no comienza con el primer producto como en todos los museos. En lugar de eso, la visita comienza con una... reunión!

El edificio con superficie de 3.489 metros cuadrados, está situado justo al lado de una fábrica de Suzuki. Visitar la fábrica no es posible, pero en lugar de eso se demuestra todo el proceso de producción de un Suzuki, desde el diseño hasta la fabricación.

La reunión está puesta en escena, pero podemos ver el intercambio de ideas entre los diseñadores. Quieren un coche amplio, confortable, económico e incluso barato. Es una idea poco sorprendente. Las imágenes con doblaje de ingenieros japoneses que hablan un inglés perfecto hacen sonreír a varios visitantes.

En el siguiente espacio podemos apreciar cómo un coche es llevado de un bosquejo a un modelo en arcilla a un prototipo. Durante el proceso vemos que el coche objetivo es el Suzuki Splash. En Suzuki Plaza están expuestos los cuatro conceptos originales, de los cuales uno fue elegido para la producción.

Durante este proceso muestran el coche con una simulación en ordenador en diversos colores y en varios ambientes. El visitante también puede hacer conducir un Splash virtual en su color preferido en el ambiente que él elige. Gracias a muchas partes interactivas Suzuki Plaza es bastante divertido para niños.

Fábrica

Una vez que el diseño está listo, el nuevo coche es tomado en producción. Visitamos la fábrica a través de una hermosa película en tres dimensiones. Es tan bonita, que es mejor que una verdadera visita. El aspecto cómico asegura que la película no aburra, a pesar de que es bastante larga.

En una reproducida línea de ensamblaje muestran nuevamente las partes más interesantes de la película. Una grande diferencia con una verdadera fábrica: en Suzuki Plaza todo es interactivo! La parte más divertida es el "Robotlab", donde los visitantes pueden manejar el brazo de un robot para mover partes de coches de un lado de la sala al otro lado. Y no hay que olvidarse de la prensa de plástico: de allí salen modelos a escala del Suzuki Swift, que los visitantes pueden llevarse a casa como recuerdo.

El proceso de producción que muestran es casi idéntico al proceso de las demás marcas. La portavoz de Suzuki Plaza tenía otro punto de vista. Según ella Suzuki tiene más experiencia con coches pequeños que otras marcas. Eso se expresará desde el diseño hasta el proceso de producción.

Museo

Después de que el visitante ha hechado un vistazo a la producción y el diseño de un Suzuki, ha llegado la hora para mirar la historia de la marca. La historia comienza con telares. El señor Suzuki bicicleteaba cada día a su fábrica de telares. Esforzándose con el viento en contra, se le ocurriría poner un motorcito a su bicicleta. En 1952 comenzaba a fabricar la bicicleta motorizada en serie y poco tiempo después extendió su gama con motores.

En el año 1955 Suzuki introducía el primer coche bajo el nombre "Suzulight SS". Habían muchos contratiempos en el desarrollo del coche, pero eventualmente la prensa japonesa consideraba el primer coche Suzuki como el mejor de su categoría. Desde muy temprano Suzuki vio un mercado para pequeños vehículos comerciales. Ya en 1970 nació el primer Jimny: un vehículo que hasta el día de hoy es producido.

El avance definitivo

En 1979 Suzuki lograba el avance definitivo con el primer Alto. Gracias al modesto precio (470.000 yen), Suzuki llevaba los coches al alcance del público grande. Para tener una idea: en esta época el Alto costaba igual que dos vídeograbadoras. El Alto es hasta el día de hoy el modelo más exitoso de Suzuki, y en Hamamatsu se puede ver todas las generaciones.

A la mitad de los años noventa aparecía el primer Swift, que en Japón es conocido como "Cultus". Los años noventa son caracterizados por coches divertidos como el X90, Vitara y una serie de motos de carrera muy exitosa.

Para nosotros muy interesantes son los modelos exclusivos para el mercado local. El "Twin" es un cochecito híbrido para dos personas que se ve aún regularmente en las carreteras japonesas. El favorito indiscutible es por supuesto el Suzuki Cappuccino: un coche que está en posesión de la redacción de Autozine. La visita a Suzuki Plaza se sentía como una visita al lugar de nacimiento de la mascota de la redacción.

Conclusión

En la ciudad quizás más aburrida de Japón está el museo automobilístico más divertido del país. Es decir que en Hamamatsu se encuentra la sede principal de Suzuki. Está allí por motivos históricos, pero también tiene que ver con los bajos precios del terreno. Este dato se traduce en precios modestos para los coches y esto explica en parte el éxito de Suzuki.

Lamentablemente no es posible visitar la fábrica, pero la exposición permanente "Suzuki Plaza" posiblemente da una imagen aún mejor del proceso de producción. Es comparable con mirar un evento deportivo grande que en la televisión se aprecia mejor que en la realidad.

Aparte de una mirada en la "cocina" de Suzuki, el Suzuki Plaza da un resumen histórico de la marca, desde los telares hasta coches grandes. Toda la información está disponible en japonés e inglés. El tamaño de la colección es reducido pero gracias a las partes interactivas, Suzuki Plaza es más que un promedio museo de coches.. Lo que vale para toda la marca, también vale aquí: la esencia viene en envase pequeño.