6 marzo 2013

Una visita a la fábrica Ford

Perspectivas soleadas

Varios | De la mayoría de las marcas de coches es más que claro de qué país vienen. Mercedes-Benz, Audi y BMW son netamente alemanes. Citroën, Peugeot y Renault son obviamente franceses. Nissan, Toyota y Suzuki son sin duda japoneses. Pero de qué país es Ford? Es americano, alemán o quizas inglés? De una cosa estamos seguros: desde el año 1974 la fábrica más importante de Ford está en Valencia, España. Autozine fue de visita.
 

la historia de la fábrica comenzó en el año 1973, el año de la crisis del petróleo. La compañía americana Ford se dio cuenta que ya no podía vender grandes coches tragacombustibles en Europa. Para seguir teniendo éxito en Europa, Ford tenía que adaptarse a la demanda del mercado europeo. En otras palabras: vender coches pequeños.

España

Con el nombre de código "Bobcat" comenzaron a trabajar con un coche compacto que más después se conocería como Fiesta Ford, por supuesto quería vender el Fiesta en todo Europa. El mercado español era un desafío único. La dictaduría en España solamente permitía marcas en el mercado nacional que construyeron sus productos en España y que compraron la mayor parte de su materia prima en España.

Ford entró en conversaciones con el gobierno español y llegó a un acuerdo. Si Ford abriera una importante fábrica en España, desde entonces podía vender todos sus modelos en españa (también los ejemplares que eran construídos fuera del país). No era la primera marca de coches con un acuerdo similar. Renault se llevó este honor con el '5' con el cual querían conquistar el mundo, pero Ford era la primera marca americana.

Eligieron a Valencia como sede por la disponibilidad de terreno. Además, Valencia tenía y tiene una buena infraestructura con un puerto grande como protagonista.

la primera piedra

La primera piedra de la fábrica Ford "Almussafes"fue puesta en 1974 por la segunda generación "Henry Ford". La fábrica fue diseñada con el ejemplo de la fábrica alemana en Saarlouis. En 1976 rodó el primer coche de la línea de montaje, por supuesto un Ford Fiesta. Más después también construyeron los Ford Escort, Orion, Ka y Focus en Valencia.

Hoy en día el complejo se extiende sobre una superficie de 2.7 millones de metros cuadrados. Ford da trabajo a 6.018 personas. Proveedores como Johnson Control, Benteler, Magna, Faurecia y Gestamp tienen sus propios establecimientos en el terreno, para que la colaboración funcione de forma óptima.

Cuando escribimos estas palabras, Ford construye el C-Max, Grand C-Max y Kuga en la sucursal española. Especialmente este último es un desafío, porque con su tracción a las cuatro ruedas y el máximo de electrónica, el Kuga es mucho más complejo que los demás modelos. Por lo mismo, Ford hace poco ha invertido 812 millones de euros en la fábrica.

Proceso de producción

En Valencia todo comienza con un rollo de acero. De éste es estampada la base del coche. Las puertas y el capó son hechos aquí. El coche en blanco comienza su recorrido por la fábrica en el taller de pintura. Por razones obvias éste no es accesible para visitantes. La presión de aire en el departamento de pintura es más alta que en el resto de la fábrica para evitar que entren particulas no deseadas. Un pelo o una pelusa de la ropa de un visitante ya pueden estorbar el proceso de pintar.

Una vez pintadas, las puertas son sacadas del resto del coche y comienzan su propio recorrido por la fábrica. Las puertas son provistas de vidrios (manuales o eléctricos), altoparlantes, entapizamiento y lo demás. El coche sin puertas es más accesible para los robots y los trabajadores, que tienen que colocar el salpicadero, entre otras cosas.

En comparación con otras fábricas, Ford emplea relativamente muchas personas y pocos robots. . De todas las formas imaginables, Ford se encarga de que los trabajadores puedan trabajar con eficiencia y seguridad. Por ejemplo, los trabajadores están parados en una cinta transportadora que se mueve con la misma velocidad que la cinta donde está el coche. Así no tienen que caminar constantemente.

En la mitad del proceso, el coche es puesto de forma transversal en la línea de montaje("Crab line") para llegar más facil al compartimiento del motor. También muy astuto es el "happy seat" ('asiento feliz') que atrapa los fabriles después de sus actividades y los levanta del coche, para así evitar problemas de la columna.

Muchos trabajadores traen su propia música y en cada departamento hay una atmósfera avivada. Es completamente diferente a los edificios en, por ejemplo, Corea, que son estériles y manejados por robots, y donde una sola persona conduce un edificio completo.

La parte que más llama la atención en todo el proceso de fabricación es el 'matrimonio' entre el motor y el coche casi terminado. En Valencia sólo se construyen motores grandes (de un litro y medio y más). Los motores a diésel y los nuevos motores a gasolina 1.0 EcoBoost son traídos completamente confeccionados a la fábrica. Todos los motores son probados antes de ser incorporados en un coche.

Cuando el coche puede pararse en un sus propios neumáticos, es sujetado directamente a una serie de pruebas. Ford prefiere testear cada coche sobre los sondeos. Así, todos los coches pasan por una ducha para controlar si tienen goteras. Un robot con cámaras controla que todos los elementos de adorno y opciones son montados. Solamente en caso de que el 100% esté en orden el flamante Ford ve por primera la luz del día.

La fábrica española ya ha producido más de 9 millones de Ford. El año 2011 era un año tope con una producción de 229.000 coches. En este momento la producción ha bajado a 133.000 ejemplares anuales. Con la ayuda del nuevo Kuga este número tiene que aumentar considerablemente...

Conclusión

En el comienzo de los años 70 Ford cambió de una marca americana en una marca europea. Bajo la presión de los elevados precios de petróleo ya no había demanda para los grandes modelos americanos. Ford decidió desarrollar modelos más pequeños para el mercado europeo. Este proceso comenzó en Valencia con la producción del Siesta. En este momento esta fábrica provee una considerable parte del mercado europeo con el (Grand) C-Max y desde hace poco con el Kuga.

la fábrica española llama la atención por la gran cantidad de trabajadores y el relativo pequeño número de robots. Ford pide de sus empleados que piensen activamente con la empresa y es justo gracias a esta interacción, que el proceso de producción es cada vez más eficiente. Ésto le da a cada Ford nuevo un toque del sol español.